La indignación tras asistir (On Line) al último pleno municipal.
Tras cinco horas de pleno municipal, y dado el precario estado de mi estómago,
me tomo un almax y me lanzo a la terapia de escribir estas líneas.
Se abre el pleno. Empiezan las intervenciones y toma la palabra la PRESIDENCIA; comienzan a revolverseme las tripas, ¿Cómo se puede ser tan descarada?; Claro, es que tiene "LEGITIMIDAD DEMOCRÁTICA"; será eso, aunque la educación, tolerancia y respeto al prójimo son valores que le pasaron de largo, y éstos sí constituyen parte esencial e indisoluble de la "DEMOCRACIA".
Comienza el turno de las mentiras e insultos por parte del primer edil y su grupo a todos aquellos que no son de su cuerda o no comulgan con las "ruedas de molino" que los "palmeros" asistentes se tragan como "borregos", seguramente gracias al "bocadillo" que les han dado antes de entrar. Los vaivenes de mi estómago se van acentuando ante tal espectáculo, y entonces me pregunto: ¿la legitimidad democrática ampara la mentira, o es que estamos ante una exhibición de los extras de la escuela municipal de cine?. No, claro que no, ninguna de las dos cosas, pero mientras los ciudadanos y vecinos de esta ciudad sigan impasibles, aceptando la mentira y siendo cómplices de la falsedad, tendré que afirmar que su "legitimidad democrática" es una gran farsa.
Vuelve a intervenir (interrumpir) la PRESIDENCIA, y con sólo oir su "tonillo despótico y despectivo" me dá un latigazo al estómago. Me pregunto: ¿Cómo se puede ser tan insultante con sólo abrir la boca?, entonces ella misma lo explica; ¡claro!, es que tiene "LEGITIMIDAD DEMOCRÁTICA".
Pues si los votos recibidos permiten y justifican que se falte el respeto a miles de ciudadanos, vecinos que se manifiestan y expresan libremente, constitucionalmente, que ejercitando su libertad de expresión ponen de manifiesto las grandes mentiras vertidas, que se ha engañado con "falsos programas electorales", ? entonces permitánme que diga que "su LEGITIMIDAD DEMOCRÁTICA" es una farsa. Por fín, y tras cuatro horas polemizando sobre temas que no afectan al pueblo de Alcorcón y cuyo debate habría de dejarse para otras instituciones, llega el momento esperado; gracias a Dios mi maltrecho estómago ha sobrevivido, y asisto expectante al turno de preguntas dónde se hablará del PARQUE DE LOS CASTILLOS Y CREAA: Siento naúseas ante la primera intervención del Sr. Alcalde, sus primeras palabras KALE BORROKA; Asisto, alienada por el lenguaje, al hecho de que quién ha hecho alarde de su despotismo y chulería, quien ha insultado, engañado y coaccionado a los vecinos de Los Castillos, cual cacique en su hacendado, se atreva a llamarnos TERRORISTAS.
Desgraciadamente estamos acostumbrados a las descalificaciones de estos señores regidores, pero esto ya es lo último: ¿es que este señor se cree con derecho a todo?; no, es que está "legitimado democráticamente", ¡claro!!. Mire Vd., Sr. Alcalde, esta actitud la han provocado Vd. y su grupo quienes con su arrogante actitud, impunemente y amparados en "su legalidad", han querido negar la existencia de la PLURALIDAD en nuestro municipio, y ¡eso no es la democracia que tanto invocan!.
Ustedes, obviando la realidad existente y riendose de la pluralidad, con su actitud pendenciera son quienes están provocando un grave conflicto vecinal. Luego si los vecinos que no queremos que se destruya nuestro parque somos "eso" que vd. frívolamente nombra (cuya palabra me causa escalofríos), quizá los "alentadores" sean Vds., quienes negando el diálogo, tratan de imponer su prepotencia, coaccionando e incitando a la vez a los vecinos a abandonar sus protestas pacíficas y causar "desórdenes populares" para los que - ¡Por cierto! ? estaban muy bien preparados (¿cómo si no se explica que el 26 de enero, sábado, bien pronto en la mañana, hubiese varias cuadrillas del Ayto retirando todo el material tan rápidamente instalado sólo un día antes?). Con la flora intestinal bastante afectada por la verborrea, y fuertes pinchazos de estomago, me siento directamente aludida cuando se me acusa y critica por "utilizar a nuestros hijos" en las manifestaciones. Miren Vds señores ediles, cuando "desaparezca" bajo edificios el parque dónde ha aprendido a andar mi hijo ¿qué le voy a explicar?, ¿que están "legitimados democráticamente"?.
No señores, no, ustedes no me van a imponer también qué valores debo inculcar a mis hijos, ustedes no están "legitimados" para meterse en cuestiones tan personales de nuestras vidas y, mal que les pese, mi hijo sí va a crecer en LIBERTAD, libertad para expresarse porque quiere "su parque", libertad para rebelarse contra la mentira, libertad para manifestarse contra lo injusto, libertad para reivindicar y libertad para luchar, porque eso sí es democracia. Libertad sí, y respeto también; respeto ante todo y aún a sabiendas de que pueda ser una piedra en el camino del "rebaño" que sigue ciegamente al "pastor y sus perros" en el trayecto que les imponen para llegar a los pastos. No señores, no, mal que lo pretendan nuestros hijos no serán "sus ovejas", no nos van a quitar ni la libertad ni el derecho a inculcarles nuestros valores ni aún con base en su "circense legitimidad democrática".
Así que, Sr. Alcalde, deje la PEDAGOGÍA de la que hace "alarde" en sus plenos para sus "fieles", que yo para los míos no la quiero. El estómago se me ha encogido de indignación, y cuando creo que los improperios han acabado compruebo con perplejidad que, tras las "lecciones pedagógicas" y las acusaciones colectivas a los padres defensores del parque de los castillos, es el propio primer edil quien vilmente "utiliza" -con evidente mala fe, y fines partidistas muy poco decentes- a los hijos de los demás; mi irritación estomacal alcanza tintes preocupantes cuando se pone de manifiesto en el Pleno que el propio Sr. Alcalde, con fines muy poco claros y exentos de toda ética, esa misma mañana ha dado en una rueda de prensa el nombre y apellidos de la hija del Portavoz de la oposición, menor de edad, lo que además de otros muchos calificativos constituye un delito.
Tras cinco horas de pleno municipal, y dado el precario estado de mi estómago, me tomo un almax y me lanzo a la terapia de escribir estas líneas; pido disculpas a quién ofendan, pero tras el espectáculo gubernativo municipal, sólo me quedaban dos salidas o tragarme la bilis y acabar con úlcera estomacal, o poner este remedio que me ayude a digerir tanta altanería. Mire Ud. Sr. Alcalde, a pesar de tanto repetir y apelar a su legitimidad democrática, la representación teatral que ha constituido el último pleno -y seguramente todos ellos- me evoca a otros tiempos:
- Y es que Vd. predica que "hace pedagogía": en la Europa nazi a esto se le llamaba "propaganda".
- A la Alcaldía la bautiza como "autoridad democrática" (sic. Autoridad, dícese de la potestad, facultad de mandar y hacerse obedecer. Sinónimos: poder, fuerza, omnipotencia, prepotencia, superioridad, supremacía, dominio).
- Vd. dice que "aquí debate quien tiene legitimidad democrática": Mire Vd. la libertad de expresión es un derecho fundamental consagrado constitucionalmente, que costó mucho conseguir y ahora no nos va venir un "edil municipal" a arrebatar, mal que le pese.
- Vd. sanciona a los vecinos y califica sus reuniones en el parque, su parque, como "actos ilegales", ignorando así otro derecho fundamental cual es el recogido constitucionalmente en el articulo 21 CE
- Vd. dice y habla "con contundencia" Pues mire Vd., Sr. Alcalde, si la alardeada "legitimidad democrática" implica este autoritarismo, tendré que afirmar que SU LEGITIMIDAD DEMOCRÁTICA ES UNA FARSA; porque la democracia es pluralidad, es respecto, es diálogo, es libertad ? y hasta dónde he visto en este gobierno municipal se anda bastante escaso de todos estos valores.
NOTA: Farsa: Obra de Teatro o Enredo que tiene como fin engañar o aparentar
Artículo publicado por "Anónimo" en el diario digital "Los Mercados".